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Mineral canto rodado de angelita

Mineral canto rodado de angelita

6,00 €

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DESCRIPCIÓN

Canto rodado de angelita.

Color: Azul celeste.

Textura: Lisa.

Medida: Entre 2 y 3.5 cm aproximadamente dependiendo de la pieza.

Incluye la primera limpieza del mineral y un pequeño resumen con las propiedades.

MODO DE USO

Tiene un tamaño mediano, así que si no nos molesta la podemos llevar encima con nosotros, sino también la podemos dejar en casa y trabajar con ella a ratos.

PROPIEDADES MÁGICAS DE LA ANGELITA

  • Es una de las "piedras de la conciencia" para la nueva era.
  • Representa la paz.
  • Facilita el contacto consciente con el reino angélico.
  • Potencia la comunicación telepática.
  • Te ayuda a realizar viajes fuera del cuerpo
  • Ayuda a decir la verdad y a ser más compasivo.
  • Alivia el dolor psicológico.Transmuta el dolor.
  • Otorga un sentimiento de paz y tranquilidad.
  • Abre a la canalización psíquica.

SALUD

  • Trabaja la garganta, equilibra tiroides y paratiroides.
  • Repara los tejidos y vasos sanguíneos.
  • Equilibra los fluidos corporales.
  • Puede resultar útil para controlar el peso corporal.

* Texto extraído de la biblia de los cristales.

LIMPIEZA Y RECARGA DEL MINERAL

Podemos limpiar la angelita de varias maneras distintas.

- Con incienso: Encender cualquier incienso que limpie energías negativas como puede ser la salvia, ruda, romero, copal, palo santo... y con el humo de este pasarlo por el mineral.

- Con Sal: Poner en un plato un poco de sal gorda o rosa del Himalaya y colocar el mineral encima mínimo 2 horas.

- Agua: Poner el mineral debajo del grifo y limpiarlo con agua y un poco de jabón, secarlo con un paño blanco.

- Sprays, aguas o colonias: Poner un poco de agua de florida, aroma celestial, colonia de ruda sobre un paño blanco y limpiar la angelita.

- Cuencos o crótalos tibetanos: Con su sonido y vibración también se pueden limpiar los minerales.

Para cargar el mineral podemos ponerlo a la luz del sol (siempre indirectamente para que no se coma el color de la pieza, con la luz de la luna cuando esté en una fase creciente o llena o poniéndola en la tierra, ya sea en una maceta o en el jardín.